jueves, 27 de noviembre de 2014

Carta de tu padrino de confirma



Querido Gianfra:

Estás próximo a confirmarte. Es un gran paso que demuestra no sólo tu madurez, sino también tu perseverancia y compromiso con los ideales católicos. Es un buen momento para sentirte orgulloso de ti mismo y darle gracias a Dios por todo lo bueno que te ha dado en la vida: una hermosa familia, unida, alegre, unos padres excelentes que te aman y te apoyan y que siempre se preocupan por tu bienestar, un hermano que te admira y te adora, grandes amigos que comparten contigo aventuras increíbles y que te acompañarán por muchos años, grandes abuelos, una que te mira como un hijo (y mientras más padres tenga uno, mejor) y otro que te bendice desde el cielo. Pero sobretodo, agradécele al Señor por tener los mejores tíos del mundo (modestia aparte).

Verte en estos momentos me recuerda también la vez que yo recibí mi confirmación. Y créeme, yo si que la viví intensamente. Por aquellos años, cuando tu aún no habías nacido y yo tenía casi tu edad, yo pensaba muchísimo en Dios, en mi fe. Me cuestionaba mi fe, cuestionaba la existencia de Dios. Aprendí el significado de la palabra "agnóstico", y la repetía algunas veces para tratar de quedar como "bacán". Pero fue precisamente, gracias a que comencé a vivir mi catequesis que logré como por arte de magia darle más de una respuesta a mis dudas. Hoy en día, ya no tengo más dudas. Estoy seguro de lo bueno que ha sido Jesús con nosotros, de los milagros que ha obrado en mi y en nuestra familia, y no tengo más testimonio que dar fe que el "flaco" existe, que está con nosotros. Hoy ya no tengo aquella palabra que muestra duda e inmadurez en mi boca. Hoy me siento orgulloso de decir que soy católico y que trato de ser mejor persona día a día, gracias a Él.

Pero, yo supongo que te preguntarás sobre qué es lo que habré vivido yo para poder haber dejado de cuestionarme tanto. Pensarás que cada persona tiene su propia experiencia con Cristo, y que dependiendo de ello creerá o no creerá. Y es verdad, cada quién debe encontrar su camino hacia Jesús. Él está siempre ahí, está siempre contigo, y mientras más lejos de Él estés en algún momento de tu vida, mayor será la bienvenida que te de cuanto lo necesites. Confía en Él, cree en Él y ora con mucha fe, y verás cómo tu vida cambiará.

Y precisamente de eso se trata tu confirmación. Es el momento en que debes terminar de responder todas tus dudas y acercarte más a Dios. Es un nuevo bautismo, pero esta vez, te bautizas por tu propia convicción. Vive esta etapa con mucha alegría y confía siempre en aquel que murió en la cruz por nosotros, sólo por amor. Porque de eso se trata la filosofía cristiana, de amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a ti mismo.

Espero que estas pocas líneas sean de tu ayuda. Como tu padrino, quiero agradecerte por haberme confiado tan increíble misión y quiero que sepas que siempre estaré ahí para cuándo necesites de un amigo, de un consejero y de una opinión sincera. Obviamente, también estaré ahí inclusive cuándo no me necesites, pero ello es "parte de".

Y bueno, mañana será un gran día, gracias a Dios.

Tu padrino que te quiere mucho

Renzo

No hay comentarios:

Publicar un comentario